Es así como las empresas de moda se están volviendo sustentables

¡Hola! La industria de la moda es una de las que más contamina en el mundo. Ante este problema, las empresas han comenzado a hacer algunos cambios en distribución y elección de materias. El vivir de prisa, el tener acceso a todo con un par de clics, los influencers, las redes sociales y más, nos han convertido en personas consumistas, y no está mal, el problema es que nuestro amor por la ropa y la moda nos han hecho olvidar un pequeño gran tema: la contaminación. Ante este problema, algunas de las empresas más poderosas han ideado un plan ambicioso para la próxima década, el cual examina el rendimiento y la sostenibilidad, una palabra que se ha vuelto clave para la disminución de contaminantes.

De acuerdo con un estudio realizado por Business of Fashion, las empresas se enfocarán a reducir los envases de plástico vírgenes y de un solo uso a partir del 2022. Eso no es todo, también tienen un plan para producir sin desperdiciar, lo cual tendrá un beneficio económico y ambiental de gran impacto. Para 2025, se implementará el modelo comercial circular.

Cada año, aproximadamente 40 millones de toneladas de desechos textiles se envían a la basura o se incineran, según datos de la Fundación Ellen MacArthur. La popularidad de las tiendas fast fashion y con precios tan accesibles han provocado que la gente compre más y más ropa que usan por menos tiempo. Pero este no es el único problema de estas cadenas.

Antes de la pandemia, la sobreproducción era tan prolífica que solo el 60% de las prendas se vendían a precio completo. El exceso de inventario que se acumuló durante los confinamientos nos recordó el consumismo extremo. Otro punto del cual hay que hablar es la circularidad, concepto que las marcas apuntan a un futuro utópico en el que los productos viejos se puedan reciclar. De esta manera no se contaminaría tanto. Pero como en todo, hay un pero: no es tan fácil y esto nos lleva al siguiente punto: el desperdicio.

Según datos recabados en esta investigación, muchas empresas siguen sin registrar la cantidad de desperdicio que generan, por lo tanto, el objetivo también se pierde. Si bien las empresas quieren “reducir el uso de plásticos y residuos”, no existe la medición. Esto quitando a Adidas, Nike y Puma de la ecuación, pues fueron las únicas compañías en proporcionar datos sobre residuos.

La falta de acciones

Aunque se habla de la circularidad y reciclaje, falta mucho para adoptarlas. Se requiere una inversión e innovación para poder convertirse en empresas libres de contaminantes y reciclajes. Solo seis empresas de las más reconocidas ya ofrecieron sus planes como VF Corp y H&M Group. Dos tercios de las empresas indicaron que ofrecen algún tipo de esquema de devolución de ropa vieja, pero la información sobre el volumen que recolectan o lo que pasa después es limitada. Esta misma fracción de empresas aseguraron que están diseñando productos elaborados con reciclaje para ayudar a reducir la acumulación de ropa vieja en la basura.

La urgencia

Hay indicios de un interés por nuevos modelos de negocio, incluso entre las personas que se dedican a la reventa de artículos de lujo o versiones limitadas. Este concepto se ha trasladado a los grandes corporativos como LVMH, que planea un mercado para las segundas manos. De acuerdo con el estudio, las empresas están haciendo esfuerzos para solucionar el problema de residuos posconsumo, como tecnología de reciclaje de textil a textil.

“Existe la creencia generalizada de que las industrias textil, de la confección y de la moda no están haciendo lo suficiente por la salud de nuestro medio ambiente. Se nos ve como parte del problema. Sin embargo, sabemos que hay muchas innovaciones, ideas y soluciones listas para implementar, a escala, para hacer que nuestra industria sea más verde, más limpia y sostenible. Para poner las cosas en marcha, debemos cambiar la forma  en que cultivamos, procesamos y coloreamos los materiales que usamos, y revisamos la forma en que fabricamos, transportamos y almacenamos los productos que vendemos. Necesitamos minimizar el desperdicio y dejar de pensar en los productos viejos como desechables. Y necesitamos formas más efectivas de hablar de esto con nuestros clientes. En esta hora se necesita coraje, sabiduría y sentido de urgencia. La sustentabilidad ambiental es más grande que cualquier marca, proveedor o minorista. Todos tenemos que trabajar juntos. Este no es solo nuestro desafío compartido, también es el propósito unificador de nuestra industria “. – Edwin Keh, director ejecutivo del Instituto de Investigación de Textiles y Confección de Hong Kong.

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