La unión inevitable entre la moda y la música

¡Hola! ¿Te acuerdas aquellos años de festivales de música como Coachella? Existía un código de vestimenta, una serie de pasos para lucir ad hoc en dicho lugar; plumas, poca ropa, estilo tribal o apache, botas con maquillaje fluorescente y pelo lacio, entre otros detalles. Justo esa es la influencia de la moda en la música o ¿la música en la moda? 

Definitivamente los cantantes son una influencia a nivel mundial; canciones que llegan al corazón de millones y por el lado de la moda, estilos que se vuelven tendencia. Pongamos como ejemplo a Billie EilishLa cantante estadounidense se presentó a la escena del pop como una nueva alternativa para aquellos que aman esos toques alternativos. Su pelo pintado de negro con mechones verdes y ropa holgada –de Gucci– se convirtieron en un “must have”. Fue tanto el empuje de Eilish que la marca española Bershka la invitó a crear una edición especial, la cual se agotó en cuestión de horas.

Hablemos de haute couture y el diseñador de moda Hedi Slimane, quien definió y transformó el estilo masculino de la primera década del siglo XX al frente de Dior Homme. Ese estilo también lo plasmó en las mujeres, cuando estuvo al frente de Saint Laurent entre 2012 y 2016.  ¿Su mayor influencia a la hora de diseñar? La música. Basándose en libros, exposiciones, diarios y su otra carrera: la fotografía, Slimane siempre proyectó en sus propuestas la música y la combinación blanco y negro. Su aportación al mundo de la moda es tal que actualmente se estudia su carrera y cómo su estética y genuino espejo sigue replicando hoy en día.

Parte del éxito de Slimane es que fotografía y diseña lo que le gusta, inspira y quiere. Esta fórmula que parece sencilla, lo hizo regresar en 2012 a la casa Yves Saint Laurent, donde trazó una ruta y un manifiesto guiado por la fidelidad al concepto original de Pierre Bergé. Durante su estancia de cuatro años, Slimane logró incrementar las ventas en un casi 40%.

La historia de la música y la moda están ligadas desde el tiempo de María Antonieta y Versalles, cuando la joven y futura reina llevó la música de Gluck al palacio y amenizaba sus fiestas con la música radical de dicho compositor. Saltando al tiempo, después de la Segunda Guerra Mundial, los jóvenes de dicha época formaron tribus que iban acompañadas de cierta música y ropa, las cuales iban acompañadas de ciertos comportamientos y signos con los cuales se comunicaban.

Como bien señala la revista VOGUE, “la música ha sido parte fundamental de tu narrativa en la moda, desde las canciones de los desfiles hasta las campañas de publicidad”.

Regresando a Slimane, quien actualmente se enfoca más en retratar a modelos y artistas de la escena rock e indie, para él todo se basa en la autenticidad. De hecho, constantemente se pregunta si es genuino, ¿o solo es validación cultural o pose?

Ante esta pregunta, su respuesta es:

“La imitación y la apropiación se consideran a veces compartir para los estándares de Internet, lo que resulta surrealista. Las redes sociales han creado y autorizado este sentido de apropiación desinhibida, sin ningún contexto, ningún sentido histórico, origen o recuerdo. Es interesante observarlo y no parece tener fin”.

Y ya que hablamos de Internet, redes sociales, influencers y moda, para Slimane la moda y la cultura pop se ha traducido en desfiles con gran impacto en redes sociales.

“La moda se ha convertido en entretenimiento y las semanas de pasarelas están emulando de alguna forma a los festivales de música por la sencilla razón de que su audiencia los consume online como tales”, finalizó en una entrevista realizada por VOGUE en 2017.

Para el diseñador, David Bowie es el balance y ejemplo perfecto de moda y música, pero para ti, ¿quién es un ícono actual de dichos artes?

XOXO

BAR

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