El futuro de la moda: reutilizar, renovar y reciclar

En la moda hay un término muy común: “material muerto”, una expresión que se refiere a todas esas telas que ya no se usaron o los retazos que quedaron de una colección, los cuales, han comenzado a tener un gran valor, pues los diseñadores los están rescatando para crear nuevas piezas. Hay quienes aseguran que es parte del efecto pospandémico. Pero también el “material muerto” puede usarse para aquellas piezas que se convierten en un Santo Grial, como los tenis Nike Jordan, un Chanel vintage u otro artículo “viejo” que ya es considerado “muerto”, pero cuyo valor económico puede llegar a los millones de dólares.

De acuerdo con Dilys Williams, directora del Centro de Moda Sostenible en el London College of Fashion, “no hay una clara reglamentación sobre el término; algunos dicen que son acciones muertas que ya no se pueden vender. Pero son conceptos mal utilizados”. Es hora de dejar de usar ese término como algo viejo y malo, más bien debemos empezar a llamarlo por lo que es: “objetos reciclados”, que se usan para proyectos ingeniosos que la moda está mostrando.

Tomemos como ejemplo la colección más reciente de Virgil Abloh para Louis Vuitton en la que usó telas del archivo de la marca para crear nuevas prendas. Que, por cierto, se venden al cien. Otro ejemplo es Collina Strada con Browns, quien usó ropa de un mercado de segunda mano de Accra. Este fue un mensaje claro y directo sobre cómo Occidente envía ropa que ya no quiere a África y que termina en vertedores. Pero esta tendencia no es exclusiva de la alta costura, también hay empresas como Fade Out Label, de Andrea Bonfini y Nicola Gomiero, con sede en Berlín, que el 70% de su ropa vintage la usan para hacer nuevas piezas como vestidos y blusas cuyo precio está alrededor de los 200 euros. Aunque hacen esto por un tema ambiental, también aseguran que la mezclilla y los tejidos vintage ayudan a que las prendas parezcan mosaicos. Por si estos ejemplos no fueran suficientes, Carly Scheck, de Farewell Francis, usa edredones antiguos para ¿adivina qué? Hacer mascarillas que cuestan 25 dólares, y son una sensación en diferentes sitios de moda como VOGUE.

A pesar de que sus nombres figuran por todas partes, no son los primeros ni los únicos que reciclan para crear. Bethany Williams y Christopher Rarburn, Stella McCartney ya usaban los vintage desde los 90. Mismo caso que JJ Niki, un diseñador que saltó a la fama por tener ropa hecha de recortes. Debemos recordar que la industria de la moda es una de las que más contamina en el mundo, es por ello que el reciclaje y utilizar todo se ha convertido en un foco en todas las empresas.

Como bien dice la experta: “Necesitamos encontrar formas de crear ropa bonita y expresarnos con lo que tenemos”.

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